Después de perder brevemente la barrera psicológica de los seis dígitos, Bitcoin (BTC) vuelve a respirar por encima de los USD 103.000, en una jornada marcada por la volatilidad y la incertidumbre institucional. El movimiento ha despertado una pregunta central entre los analistas: ¿ha terminado el rally alcista o estamos ante una simple corrección dentro de una tendencia mayor?
Un rebote que divide opiniones
El precio de Bitcoin cayó por debajo de los USD 100.000 a inicios de semana, arrastrado por salidas de capital de los ETF de BTC en Estados Unidos y una toma de ganancias masiva tras su máximo histórico reciente cerca de USD 126.000. Sin embargo, la criptomoneda logró recuperar terreno con fuerza, alcanzando nuevamente los USD 103.000–104.000, en un rebote que algunos interpretan como señal de resiliencia del mercado.
“Estamos viendo una defensa clara del soporte psicológico. Los compradores institucionales parecen estar atentos a cada caída hacia los USD 100.000”, señala el analista técnico Chris Newland de AInvest.
Otros, en cambio, advierten que el rebote podría ser apenas un “relief rally” —un repunte temporal motivado por cobertura de cortos más que por convicción de compra a largo plazo.
Factores detrás del movimiento
- Soporte técnico y psicológico en USD 100.000
La cifra redonda sigue siendo un punto de referencia clave. Cada vez que Bitcoin cae por debajo, aparecen órdenes de compra agresivas que impulsan el precio de vuelta al alza. - Expectativas macroeconómicas
La posibilidad de que la Reserva Federal de EE.UU. ralentice su política de tipos de interés ha reavivado el apetito por activos de riesgo. Algunos traders apuestan a que una menor presión monetaria podría beneficiar nuevamente al Bitcoin y otras criptomonedas. - Reacomodo del apalancamiento
Tras semanas de sobreexposición en posiciones largas, la corrección reciente purgó parte del apalancamiento excesivo en el mercado. Ese “reinicio” podría dar oxígeno a un nuevo tramo alcista si vuelve a entrar liquidez fresca.
Señales mixtas en los fundamentos
Los datos on-chain muestran que cerca del 30 % del suministro total de Bitcoin se encuentra actualmente “underwater”, es decir, con pérdidas no realizadas. Esto indica que aún hay presión vendedora latente si el precio no logra consolidarse.
Además, los ETF de Bitcoin han registrado salidas netas durante las últimas dos semanas, reflejando cierta fatiga institucional. Pese a ello, algunos fondos estratégicos mantienen posiciones largas, a la espera de lo que consideran una “nueva ola de acumulación”.
Escenarios a corto plazo
| Escenario | Descripción | Probabilidad estimada |
|---|---|---|
| Alcista | BTC mantiene soporte en 100–103 k y retoma impulso hacia 110–120 k impulsado por demanda institucional y entorno macro favorable. | Moderada |
| Lateral | Consolidación prolongada entre 98 k y 105 k, sin dirección clara hasta nuevo catalizador. | Alta |
| Bajista | Ruptura del soporte de 100 k con caída hacia 85 k o menos, acentuada por salidas de ETF y aversión al riesgo. | Moderada |
¿Y si el rally no ha terminado?
Aunque el miedo domina el corto plazo, varios indicadores sugieren que el ciclo alcista podría no estar agotado. La reducción del suministro disponible en exchanges, la acumulación de grandes direcciones (“whales”) y la expectativa de una nueva fase de adopción institucional podrían actuar como catalizadores de una segunda ola de impulso.
“El mercado está haciendo lo que hace en cada ciclo: sacudir a los impacientes antes de la próxima etapa de expansión”, comenta la firma CoinMetrics en su último informe.
Conclusión: resiliencia con advertencias
El rebote de Bitcoin sobre los USD 103.000 no marca necesariamente el fin del ajuste, pero sí evidencia la solidez de su soporte clave. La batalla entre compradores y vendedores se libra ahora en un rango técnico crítico.
Si el precio logra mantenerse estable por encima de los USD 100 000, el mercado podría prepararse para un nuevo impulso hacia los USD 110.000 o más. Pero si ese nivel se pierde, la confianza podría erosionarse rápidamente y abrir la puerta a un descenso más profundo.
En este punto, la prudencia y la gestión del riesgo vuelven a ser las herramientas más valiosas para los inversores.


