En un panorama saturado de héroes humanos, soldados, magos y forajidos interdimensionales, Hounded llega para recordarnos algo simple y poderoso: a veces, el mejor protagonista es un perro.
El nuevo proyecto de Imprint Studios Ltd propone una aventura narrativa en tercera persona protagonizada por Duke, un border collie que emprende la búsqueda de su dueño desaparecido en un mundo oscuro, opresivo y lleno de secretos.
La demo oficial, recientemente presentada, ofrece una primera mirada a lo que promete ser una experiencia distinta, a medio camino entre lo poético y lo melancólico.
🐕 Un mundo “flintlock” donde la lealtad se pone a prueba
La ambientación de Hounded es una de sus cartas más fuertes. El juego se sitúa en una isla inspirada en las Islas Británicas de finales del siglo XVII, cuando el mundo comenzaba a descubrir la pólvora, la industria y los conflictos políticos modernos.
Sin embargo, esta historia no sigue a un soldado ni a un revolucionario humano, sino a su fiel compañero canino.
Cuando su hogar es destruido por un régimen tiránico, Duke queda solo en medio del caos. Su misión no es salvar el mundo ni liderar una resistencia: es encontrar a su dueño, el líder de la rebelión, guiado únicamente por el instinto, la memoria y el olfato.
El contraste entre la grandeza del conflicto humano y la simplicidad del propósito del perro da lugar a una historia poderosa, casi cinematográfica, sobre la lealtad, la pérdida y la esperanza.
🦴 Mecánicas que apelan al instinto
El demo deja ver cómo Hounded traduce la experiencia de “ser un perro” en mecánicas de juego reales.
No se trata solo de caminar o correr: el jugador explora entornos usando sentidos caninos. La mecánica de rastreo por olfato es el corazón del gameplay. Rastros invisibles se revelan en el aire o el suelo, guiando a Duke hacia pistas, recuerdos o peligros.
La movilidad también tiene un papel clave. Duke puede saltar, escalar y deslizarse con fluidez entre terrenos, en un sistema que recuerda a los juegos de aventura con exploración libre, pero adaptado al cuerpo de un animal ágil.
Además, el demo insinúa la presencia de un antagonista humano —un cazador— que representa la amenaza constante del mundo exterior. Estos momentos aportan tensión y abren la puerta a secuencias de sigilo o escape.
🌫️ Una atmósfera cargada de historia y emoción
Más allá de la jugabilidad, Hounded brilla por su atmósfera. Cada rincón del escenario respira un aire de decadencia y belleza. Las aldeas abandonadas, las fábricas oxidadas y los bosques envueltos en niebla reflejan un mundo en transición, atrapado entre la tradición y la modernidad.
El apartado artístico apuesta por una paleta melancólica, con tonos grises y dorados, que enfatizan la soledad del protagonista.
La música, de corte orquestal y minimalista, refuerza el tono emocional sin robar protagonismo a la experiencia visual.
Todo parece diseñado para que el jugador sienta lo que siente Duke: la confusión, la nostalgia, el deseo de seguir adelante sin entender del todo el porqué.
⚙️ Lo que funciona (y lo que podría mejorar)
Lo mejor del demo:
- Una premisa original y emocionalmente potente.
- Mecánicas de rastreo innovadoras.
- Un protagonista carismático y auténtico.
- Ambientación detallada y coherente.
Lo que podría pulirse:
- La IA de los enemigos y los movimientos del perro aún se sienten algo rígidos en algunos tramos.
- La cámara, en ciertas zonas cerradas, puede complicar la visibilidad.
- Faltan más interacciones con el entorno que profundicen en la vida animal (por ejemplo, olfatear, cavar, empujar objetos).
Pese a ello, lo que se muestra en el demo es prometedor y deja claro que el estudio está construyendo algo con corazón.
🐾 Un indie con alma
En tiempos donde la industria tiende a los juegos masivos y las superproducciones, Hounded se siente como un soplo de aire fresco.
No busca deslumbrar con explosiones ni misiones interminables, sino emocionar con una historia pequeña y sincera.
Controlar a un perro puede parecer algo anecdótico, pero en Hounded se convierte en una metáfora poderosa: la fidelidad frente al caos humano, la pureza en medio de la guerra.
Si el equipo logra mantener el equilibrio entre emoción, exploración y narrativa, podríamos estar ante uno de los indies más memorables del próximo año.





