¿Hasta dónde puede llegar XRP en este ciclo?

Tres visiones, un mismo desafío: entre la esperanza institucional y la presión del mercado

En un mercado que se mueve por narrativas, XRP ha logrado mantener una de las más persistentes: la de un activo subvalorado que espera su momento de redención.
Tras superar obstáculos legales, y con la expectativa de una nueva ola institucional, el token de Ripple vuelve al centro del debate: ¿podría realmente alcanzar los $10 dólares en este ciclo alcista?

La respuesta, como casi siempre en el mundo cripto, no es simple.
Depende de quién la dé, de qué tan rápido evolucione el entorno regulatorio y de si el entusiasmo logra convertirse en flujo de capital real.

1. El análisis técnico: el patrón que todos miran

En los gráficos, XRP muestra señales de ruptura que entusiasman a los traders más técnicos. Según varios analistas —entre ellos Ali Martínez, uno de los más seguidos en redes—, el token está formando una gran “bandera alcista”, una estructura clásica que suele preceder movimientos de gran magnitud.

El cálculo es sencillo: si la ruptura se confirma y se mantiene el volumen, el movimiento proyectado podría llevar a XRP hacia la zona de $8–$10 dólares.

Desde un punto de vista puramente técnico, el escenario no es imposible. XRP ya ha demostrado en ciclos anteriores su capacidad de multiplicarse varias veces en periodos cortos. Sin embargo, la gran diferencia hoy es que el mercado está más maduro y la liquidez institucional pesa mucho más que el impulso minorista de 2017.

2. El análisis on-chain: el pulso de las ballenas

Mientras el análisis técnico mira gráficos, los especialistas on-chain observan los flujos reales de XRP entre carteras y exchanges.
En las últimas semanas, los movimientos de las grandes “ballenas” —cuentas que controlan millones de tokens— se han vuelto un indicador clave.

Cuando las ballenas acumulan y retiran tokens de los exchanges, el precio tiende a sostenerse o subir.
Cuando los depósitos aumentan, suele anticiparse una corrección.
Hoy, los datos muestran un equilibrio inestable: parte de las ballenas están retirando fondos hacia carteras frías (una señal de confianza), pero otras siguen enviando XRP a exchanges para aprovechar la volatilidad de corto plazo.

En otras palabras, el mercado está en pausa: acumulación silenciosa, pero sin un consenso de ruptura.
Si ese patrón cambia y las reservas en exchanges caen de forma sostenida, sería la señal de fuego verde para la próxima fase alcista.

3. La visión institucional: el gran catalizador posible

Más allá de los gráficos, el mayor motor potencial de XRP podría venir del terreno regulatorio y financiero.
El interés por lanzar productos ETP o ETFs basados en XRP —similar a lo que ya existe con Bitcoin y Ethereum— se ha intensificado.
Varios fondos europeos y estadounidenses están trabajando en productos ligados al activo, y algunos incluso han iniciado trámites preliminares ante los reguladores.

Un ETF no solo es un símbolo de legitimidad; representa entrada constante de capital institucional, lo que cambia por completo la estructura de demanda.
Si un producto de este tipo llega al mercado y logra captar volúmenes similares a los de los ETFs de BTC, el precio de XRP podría multiplicarse por dos o tres en cuestión de meses.

En ese escenario, los rangos más razonables estarían entre $5 y $10 dólares, dependiendo de la magnitud de los flujos.
No es una fantasía: solo requeriría una capitalización de entre $300.000 y $600.000 millones, cifras que el mercado cripto ya ha visto con activos líderes.

4. Escenarios realistas para este ciclo

Basándonos en la oferta circulante de XRP (alrededor de 60 mil millones de tokens), podemos definir tres marcos posibles para el ciclo actual:

EscenarioPrecio estimadoCapitalización aproximadaCondición clave
Conservador$3 – $4$180 – $240 mil millonesRecuperación gradual y demanda minorista sólida
Moderado$5 – $7$300 – $420 mil millonesActivación parcial de ETPs y acumulación institucional
Optimista$8 – $10$480 – $600 mil millonesETF aprobado + fuerte entrada institucional + ruptura técnica

En todos los casos, el punto de inflexión será el mismo: el volumen.
Si el volumen acompaña, XRP puede despegar; si no, quedará atrapado en la franja de consolidación donde ha pasado buena parte de los últimos dos años.

5. Riesgos que no se deben ignorar

Aunque el optimismo es palpable, hay elementos que pueden frenar el avance:

  1. Presión de venta institucional: algunas grandes carteras podrían aprovechar cada subida para liquidar posiciones antiguas.
  2. Entorno regulatorio incierto: a pesar de las victorias judiciales, el marco legal en EE. UU. sigue siendo volátil.
  3. Desaceleración del mercado general: si Bitcoin entra en corrección prolongada, arrastrará inevitablemente a todo el sector.
  4. Exceso de expectativas: la narrativa de “ETF inminente” podría inflarse demasiado rápido, generando decepciones si se retrasa.

6. Una mirada de fondo: más que precio, reputación

Más allá de las proyecciones, XRP está intentando reconstruir su narrativa.
Durante años fue visto como el token “institucional” que nunca terminaba de despegar por problemas legales.
Hoy, con una parte importante de esas trabas resueltas y con su tecnología siendo utilizada para pagos transfronterizos en distintos proyectos piloto, Ripple busca recuperar credibilidad.

En este ciclo, el verdadero desafío será volver a ganarse la confianza del mercado.
Si logra combinar utilidad real con impulso especulativo, XRP podría reinsertarse entre los activos dominantes del ecosistema.

Resumen

El camino de XRP en este ciclo no depende solo del hype, sino de cuánto capital real esté dispuesto a respaldarlo.
Los gráficos apuntan alto, las ballenas se mueven con cautela y los fondos institucionales tantean terreno.
En ese equilibrio entre esperanza y prudencia se juega el destino del token.

¿Puede llegar a $10? Sí, si se alinean los tres factores: confirmación técnica, acumulación on-chain y adopción institucional.
Pero incluso si no lo logra, todo indica que XRP ya ha entrado en una nueva etapa: una donde la especulación convive con fundamentos más sólidos y un marco legal más claro.

En un mercado que suele vivir de promesas, eso ya es una victoria considerable.