La familia Scaramucci apuesta fuerte por una minera de Bitcoin cercana a los Trump

La relación entre Anthony Scaramucci y Donald Trump ha tenido altibajos públicos, pero en el terreno de las inversiones ambos mundos parecen volver a cruzarse. La familia Scaramucci, a través de la firma Solari Capital, ha inyectado una cantidad significativa de dinero en American Bitcoin, una compañía de minería de criptomonedas impulsada por dos de los hijos del expresidente: Eric Trump y Donald Trump Jr.

Una alianza inesperada

Aunque Anthony Scaramucci fue durante un breve periodo director de comunicaciones de la Casa Blanca bajo Trump —un puesto del que salió abruptamente—, su familia ha decidido apostar por un proyecto empresarial muy ligado al entorno trumpista.
El protagonista principal de la operación no es Anthony, sino su hijo A.J. Scaramucci, quien lidera Solari Capital y quien vio en American Bitcoin una oportunidad estratégica más que un gesto político.

Por el lado de los Trump, American Bitcoin representa su incursión más seria en el sector de la minería, un negocio que exige infraestructura, capital y visión de largo plazo, muy distinto a los habituales proyectos cripto efímeros.

La magnitud de la inversión

La minera llevó a cabo una ronda de financiación que superó los doscientos millones de dólares, donde Solari Capital asumió una parte destacada. Aunque no se han detallado todas las cifras públicamente, se sabe que la familia Scaramucci aportó más de cien millones, consolidándose como uno de los socios financieros clave de la empresa.

Anthony Scaramucci, por su parte, participó de manera individual con una inversión más moderada, reforzando así el apoyo familiar al proyecto.

¿Por qué apostar por esta minera?

A.J. Scaramucci ha insistido en que su decisión no tiene que ver con afinidades políticas, sino con la convicción de que Bitcoin es una tecnología capaz de imponerse a largo plazo. Para él, la oportunidad surgió tanto por la visión del negocio como por una relación personal con directivos de la empresa.

La filosofía de American Bitcoin no se limita a producir criptomonedas: también ha comenzado a acumular parte de lo que mina, buscando construir una reserva propia de BTC. Este enfoque es atractivo para inversores que ven en el Bitcoin un activo estratégico para las próximas décadas.

El tamaño y la ambición de American Bitcoin

La empresa ha crecido rápidamente, desplegando decenas de miles de equipos de minería y alcanzando cifras de procesamiento que la colocan entre las operaciones de mayor escala en Estados Unidos. Además de su capacidad de minado, la compañía mantiene un almacenamiento significativo de Bitcoin, una especie de “banco de reserva” interno que espera que aumente de valor con el tiempo.

Luces y sombras del proyecto

Aunque el crecimiento ha sido acelerado, no faltan cuestionamientos alrededor del modelo de negocio:

  • Dependencia tecnológica extranjera: como muchas mineras, parte del hardware proviene de fabricantes internacionales, lo que a algunos analistas les genera dudas en materia de seguridad y logística.
  • Vulnerabilidad al precio de Bitcoin: su estrategia de acumular BTC expone a la empresa a la volatilidad extrema del mercado.
  • Conexiones políticas: el vínculo directo con los Trump genera debates sobre transparencia, influencia y posibles conflictos de interés.

Más que un negocio, un movimiento estratégico

Para los Scaramucci, esta inversión consolida su participación en el ecosistema financiero cripto desde un ángulo estructural —infraestructura y minado—, no simplemente especulativo.
Para los Trump, American Bitcoin representa su apuesta para convertirse en actores relevantes dentro de la industria de los activos digitales.

En conjunto, la operación muestra cómo figuras influyentes del mundo político y financiero están convergiendo en la idea de que Bitcoin no es solo una innovación pasajera, sino una pieza cada vez más importante de la economía global.