Microsoft continúa fortaleciendo la integración entre Windows y Xbox, y el siguiente paso en esa estrategia es la llegada de Xbox Full Screen Experience a los PCs con Windows 11. Esta nueva interfaz, pensada para funcionar en pantalla completa, transforma al ordenador en un entorno muy similar al de una consola, simplificando el acceso a juegos, servicios y ajustes sin necesidad de navegar por el escritorio tradicional.
Una interfaz diseñada para jugar con mando
El objetivo de la Full Screen Experience es ofrecer una navegación fluida y directa para quienes prefieren usar un mando en lugar del teclado y ratón. Al activarla, Windows adopta un menú grande, claro y minimalista, que permite:
- Acceder rápidamente a la biblioteca de juegos instalada.
- Iniciar títulos de Xbox Game Pass, Microsoft Store y otras plataformas.
- Revisar los juegos recientes, logros, configuraciones y perfiles.
- Cambiar entre aplicaciones sin salir del modo pantalla completa.
La idea es que el usuario pueda encender su PC, tomar el mando y comenzar a jugar sin distracciones —como si se tratara de una Xbox conectada al televisor—.
Un impulso para los dispositivos portátiles de gaming
Este modo no solo está pensado para sobremesas y laptops; también apunta directamente al creciente mercado de los PCs portátiles de juego. Equipos como el ASUS ROG Ally, Lenovo Legion Go y otros dispositivos similares se benefician especialmente, ya que la FSE ofrece:
- Menor carga visual para el sistema operativo.
- Menos procesos en segundo plano consumiendo recursos.
- Mayor comodidad para navegar en pantallas pequeñas con controles integrados.
En resumen, la experiencia se vuelve más ligera y adecuada para hardware que prioriza la batería y el rendimiento.
Cómo se activa en Windows 11
Por el momento, Xbox Full Screen Experience se encuentra en fase de prueba. Para utilizarla se requiere:
- Formar parte del Windows Insider Program.
- Tener instalada la aplicación de Xbox desde Microsoft Store.
- Activar el modo desde:
- El menú de tareas de Windows,
- La barra de juegos (Game Bar), o
- El atajo Win + F11, que alterna entre FSE y el escritorio.
En cualquier momento el usuario puede volver al modo tradicional, por lo que no es un cambio permanente ni restrictivo.
Más rendimiento y menos distracciones
Uno de los puntos más destacados es que, al entrar en Full Screen Experience, Windows reduce ciertos procesos de fondo. Esto puede traducirse en:
- Juegos más estables,
- Menos interrupciones,
- Mejores tiempos de carga en determinados equipos.
Al centrarse únicamente en el entorno de juego, la interfaz se convierte en una opción ideal para quienes buscan rendimiento sin complicaciones.
Un paso más en la unión entre PC y consola
Con esta función, Microsoft refuerza su visión de una plataforma unificada donde la experiencia de juego es similar sin importar el dispositivo. La Full Screen Experience convierte al PC en una especie de “Xbox flexible”, capaz de mantener toda la potencia del ordenador, pero con la simplicidad de una consola.
Para los jugadores que usan su PC principalmente para jugar con mando, esta actualización representa un gran salto en comodidad y accesibilidad.


